1. Creación y firma de la transacción
Cuando decides enviar Bitcoin, tu cartera construye la transacción de forma automática. Para ello acumula los fondos necesarios de los que tienes disponibles, asigna la dirección o direcciones de destino que has indicado y firma la transacción con tu clave privada.
La clave privada no se escribe en la transacción — si lo hiciera, cualquiera que la leyese podría robar tus fondos. En su lugar, la cartera utiliza un hash de la clave para demostrar que la posees sin revelarla.
2. Qué es un hash
Un hash es el resultado de una función matemática que transforma cualquier entrada en una cadena de caracteres de longitud fija y completamente diferente. Sus propiedades clave:
- La misma entrada siempre produce el mismo hash.
- Con la capacidad de cómputo actual, es imposible obtener la entrada a partir del hash.
- Un cambio mínimo en la entrada cambia completamente el resultado — lo que hace inútil cualquier intento de falsificación.
Esta propiedad es la que permite a Bitcoin verificar que posees una clave privada sin que nadie más la conozca. Se usa también para sellar bloques y garantizar que no han sido modificados.
3. Transmisión por la red
Una vez firmada, la transacción se transmite a los nodos de la red Bitcoin. Una cartera se conecta normalmente a entre 1 y 8 nodos, que pueden ser otras carteras, nodos de mineros, exchanges o personas que ejecutan un nodo completo.
Cada nodo que recibe la transacción la valida antes de retransmitirla. En ese proceso se comprueba:
- Que las cantidades son correctas y el emisor tiene fondos suficientes.
- Que la transacción incluye una comisión adecuada.
- Que no se está intentando gastar fondos ya gastados (doble gasto).
- Que la firma criptográfica es válida.
- Que cumple todas las reglas de consenso de la red.
Los nodos no saben si la transacción la creó el nodo que se la envió o si simplemente la está retransmitiendo — esto protege la privacidad del emisor. El proceso continúa hasta que la transacción ha llegado a la práctica totalidad de los nodos de la red.
4. La mempool
Todos los nodos mantienen una base de datos de transacciones válidas pendientes de confirmar: la mempool (memory pool). No es una base de datos centralizada — cada nodo tiene la suya propia — pero dado que todas reciben las mismas transacciones, coinciden en un 99% de su contenido.
Para los mineros, la mempool es el conjunto de transacciones disponibles para incluir en el siguiente bloque. Cuando la red está congestionada y hay muchas transacciones esperando, las comisiones suben porque los mineros priorizan las que más pagan.
5. Los mineros y la creación del bloque
Los mineros compiten permanentemente para construir el siguiente bloque y llevarse la recompensa. Para hacerlo deben resolver la prueba de trabajo (proof-of-work): encontrar un hash de bloque que cumpla el requisito de dificultad actual.
- Construyen un bloque candidato que incluye un enlace al bloque anterior, una marca de tiempo, la transacción de recompensa para sí mismos y otra información de cabecera.
- Seleccionan de la mempool las transacciones que pagan la comisión más alta para maximizar sus ingresos.
- Empiezan a realizar miles de millones de hashes por segundo, variando un campo numérico de la cabecera del bloque.
- Si el hash resultante es inferior al objetivo de dificultad actual, han encontrado un bloque válido.
- Notifican el hallazgo a su nodo, que lo propaga al resto de la red igual que se propagan las transacciones.
- Si la mayoría de la red acepta el bloque, pasa a formar parte de la blockchain y el minero cobra la recompensa.
Cuando otros mineros reciben el nuevo bloque, lo validan, abandonan el trabajo sobre el bloque anterior y empiezan a construir el siguiente encima del recién encontrado.
6. Propagación y confirmación
El nuevo bloque se propaga por todos los nodos de la red. Cuando llega al nodo al que está conectada tu cartera, esta detecta que tu transacción está incluida en el bloque y muestra la primera confirmación.
Cada nuevo bloque minado encima de ese añade una confirmación más. Con 1 confirmación, la transacción es válida para la mayoría de usos cotidianos. Para importes elevados, muchos servicios esperan 3 o 6 confirmaciones (30–60 minutos) para considerarla definitivamente irreversible.
Si dos mineros encuentran un bloque válido casi al mismo tiempo, se genera una bifurcación temporal. La red la resuelve automáticamente: prevalece la cadena que acumula más bloques. Por eso cuantas más confirmaciones tiene una transacción, más segura es.